>18/05/06
>1er. Festival de Cine Mexicano en Argentina
>Arturo Pimentel
HASTA
EL PRÓXIMO... CORAZÓN ARGENMEX
Por Leopoldo Dameno
Arturo Pimentel
fue productor y asistente de dirección
de Hasta el último trago... corazón,
un documental que aborda la vida cotidiana de siete cantautoras
mexicanas. La peli participó del “1er. Festival
de Cine Mexicano en Argentina”, que tuvo lugar
en Buenos Aires del 25 al 30 de abril de 2006. Loop estuvo
con él y charló sobre el trabajo en cuestión.
Al
comienzo de la película y terminada la presentación de las 7 cantantes, me di cuenta que conocía sólo a una -Chavela Vargas-. Pero luego esta realidad perdió importancia para mí: la película habla de la sensibilidad y la lucha de estas mujeres mexicanas. ¿Buscaron inicialmente abordar las entrevistas hacia este punto o se fue dando a medida que realizaban la película?
Arturo Pimentel> De inicio, lo que se planteó fue estar determinado tiempo con cada una de ellas y ellas mismas elegirían en qué actividades podríamos estar presentes, si en sus espacios propios o en lugares neutrales. Fue coincidencia que todas nos invitaron a su casa y a sus espacios íntimos, lo que permitió un resultado mucho más profundo. En cuanto a las preguntas y con el fin de hilar una estructura y no perder al público en espacios y canciones, se realizó un breve pero definido cuestionario al que cada quién respondió con entera libertad y de acuerdo a su pensamiento, de ahí la variedad en sus respuestas y la pasión con que cada una abordaba algún tema en particular contrastando con las demás.
Las sinopsis de las películas en muchos casos pecan de poco precisas o frías en su descripción.
La de Hasta
el último trago. corazón dice: "Una declaración de amor a México y sus raíces a través de las mujeres que han aportado su voz y su esencia a la música mexicana". Como espectador sentí precisamente eso, y también
que se le estaba haciendo un homenaje a la mujer mexicana.
De eso se trataba precisamente. De hacer un homenaje a la mujer mexicana a través de su música y de mujeres representativas de alguna manera. Si bien Chavela Vargas es la única de todas que no es mexicana de nacimiento (es costarricense), lo es de corazón como lo demuestra en sus testimonios y el pueblo mexicano la ha adoptado como tal. Para mí en lo personal resulta un fuerte conjunto de mujeres y la respuesta del público a esta combinación de canciones, testimonios y personalidades es igualmente fuerte, pues ellas han logran remover emociones y sentimientos con sus propias palabras igual que con sus canciones, con lo que nos hemos dado cuenta de que este trabajo valió la pena.
La simpleza, mostrada tanto en las personas entrevistadas
como en la sencillez realizativa de la película, se vio manifestada también en la reacción del público. No sólo los mexicanos asistentes agradecían el fiel reflejo de la mujer. ¿Esta particularidad les ocurrió sólo en festivales latinos o también en otros países?
Así es. Este proyecto se realizó con un equipo muy pequeño de personas. Fue hecho sin pretensiones para dejar que ellas fueran las protagonistas de su propio entorno sobre cualquier aspecto técnico de realización. El público, como pudiste ver, lo agradece en su actitud hacia el documental; y las reacciones, en los lugares donde se ha presentado, han sido las mismas: nostalgia, alegría, conocimiento, reconocimiento, llanto y hasta agradecimiento por esta "probadita" de México a través de sus mujeres. Desde Guadalajara en México, hasta Amiens en Francia, pasando por Cuba, los Estados Unidos y ahora en Argentina. La música como las emociones son de carácter universal y estas muestras de cariño en el público siempre se agradecen, se quedan en el corazón y nos muestran que hicimos lo correcto.
¿Contaban con un guión realizado a grandes rasgos sobre lo que querían mostrar, se basaron en un guión rígidamente planteado o no utilizaron guión
alguno?
No existió un guión propiamente dicho, pues cada una de ellas eligió lo que quería hacer al platicar con nosotros previamente. Ellas mismas definieron los lugares y su propia presencia -con o sin maquillaje, vestuario, etc.-. La única guía fueron las preguntas y sus respuestas ayudaron a hilar luego la edición. Se tuvieron cerca de veinte horas de material, pero se eligió lo más elocuente para poder ceñirse a los estándares de tiempo de proyección, de lo contrario hubiera resultado un documental de unas tres horas de duración que seguramente no hubieran aburrido al público, pero que limitarían su exhibición (risas).
Con más de veinte horas de material filmado, en el momento de visionar y editarlo ¿Surgieron nuevas ideas que quizá modificaran lo que querían contar o siempre se mantuvo lo que ustedes querían
decir?
La idea siempre fue mostrar lo que ellas querían decir y ambientarlo con su entorno para mostrar también a México, por lo que sobre lo único que hubo que trabajar arduamente fue sobre la transcripción y selección de diálogos pues todo lo que dicen es importante. Pero al combinarlo con las preguntas que ya teníamos elaboradas todo fue bastante congruente entre lo que todas las partes querían comunicar.
Beto Gómez, el director de la película, dijo que "es un proyecto chiquito, artesanal; lo hicimos cuatro personas con una camarita de video." Ahora que la película se ha proyectado en varios festivales y la recepción del público ha sido muy buena. ¿Cuál
es el camino que sigue?
Para Hasta el último trago. específicamente, la esperanza de llegar a
la exhibición comercial gracias a la respuesta del público en los festivales.
En este momento se están negociando los derechos con las cantantes y será muy
importante para nosotros que un proyecto de esta naturaleza, tan modesta y poco
pretenciosa, ocupe un lugar en el corazón del público y se extienda en alcance,
pues en lo económico ya no nos corresponde. En lo personal, Beto Gómez está apuntando
sus fuerzas como director hacia uno de los próximos proyectos de "Dejarme Disfrutar
Films": Salvar
al soldado Pérez, y yo por mi parte, además estoy con la firme intención
de realizar mi ópera prima como director, para lo cual y gracias a los encuentros
de producción provocados por los organizadores del "1er. Festival de Cine Mexicano
en Argentina" hemos logrado establecer excelentes contactos que esperemos sean
fructíferos en un futuro cercano. Otros proyectos también de "Dejarme Disfrutar
Films" son La
caja de Lola y Amor a muerte de los cuales casualmente mi co-guionista
y guionista es argentino: Gabriel Lifschitz. Ahora, casi mágicamente se abren
los caminos para además buscar la coproducción argentina y conjuntar talento
de ambos países. Algo muy "argenmex". Como mi sobrina Juliana, que me une en
sangre y corazón a este maravilloso país. Argentina me trató maravillosamente
y mi intención es crear más lazos permanentes. Espero volver por agosto a Buenos
Aires. Gracias por todo y a la orden.
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